Hoy es un día especial

por José Vicente García

Para mí este día es acordarme de Mari Luz, María José, Elisa y Julia, mis intrépidas moteras valencianas, de APIP CV, la asociación de polio que contribuí a crear, de Miguel Ángel Galán y sus 16 escalones, de José Luis, mi amigo asturiano, todo valentía y entereza, de Violeta, que es mucho más que un color, de María Gómez-Caminero y sus dulces poemas de hierro, de Inma Blanco, con sus jueves literarios, de María José Ramos Mesa y su voz juiciosa, de Rosa Hernánz, poderosa mujer vital, de la superación de Alejandro Serrano, de mi amigo Mingo y de Consuelo Correcher que siempre encuentran su luz en la oscuridad, de Javier Gramaje como uno de aquellos niños víctimas de la Talidomida, de Carmen Cortes y el sufrimiento de la Colza, de Francisca Díaz y su familia viviendo entre silencios, de Ana Carrión y la Alborada de las enfermedades mentales y de aquella niña con las piernas de lata por las bombas de la guerra. Todos ellos, y muchos más, que marcaron mi inspiración en tantas ocasiones.

Pero también me acuerdo de Simón y su maltrecho cuerpo, de Amadeus, que es un robot, pero para mí casi humano, de tantos personajes que he tratado de crear desde la realidad y la ficción: de Ceferino, El Cordobés y Daniel; de Pablo y Elisa, que vivieron su infancia sobre sueños de escayola y ahora transitan entre los calores y el encanto agridulce del verano.

Me acuerdo de tantas novelas y películas que me marcaron desde la emoción: Némesis, la fascinante novela de Phillip Root, Campeones, las Sesiones, Intocable, el milagro de Ana Sullivan…, tantas páginas, fotogramas cargados de sensaciones que a mi memoria le es imposible olvidar.

Hoy, queridos compañeros, quiero recordar a mis propios personajes que sufren alguna discapacidad y a los de otros autores que me hicieron valorar desde la desazón, la risa y la inspiración. Porque creo que es fundamental mostrar la realidad al mundo, desde el interés que crean y también desde la misma belleza que ciertas historias llevan consigo.

Pero, sobre todo, quiero acordarme de quienes son verdaderamente importantes: las personas reales en las que se basan todas esas historias, de mis amigos y de tanta gente en el mundo que viven marcados por la invisibilidad de una sociedad que tantas veces ignora y esconde.

Yo, hoy, quiero acordarme de todos los que cada mañana se levantan con el esfuerzo de sus cuerpos marcados pero con el convencimiento de que la vida es bonita, incluso desde la diferencia.

3 de Diciembre, Día de las Personas con Discapacidad

José Vte. García

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