Mari Luz: «La alegría de vivir»

Soy Mari Luz Vilanova Choví, contraje la poliomielitis con tan solo mes y medio de edad, nací en una alquería de la huerta valenciana en la zona de Pouet de Campanar, en el seno de una familia humilde y trabajadora.

Lo que recuerdo es porque mis padres me lo han ido contando, por lo menos hasta que tuve uso de razón.

Mi madre me llevaba todos los días en tranvía al Sanatorio de la Malvarrosa y a los dos años me operó el Dr. Álvaro López. En el mismo equipo del Dr. Álvaro estaba la Dra. Concha Santapau, mi médica rehabilitadora, una de mis ángeles de la guarda, me cogió mucho cariño y trabajó conmigo hasta conseguir que diera mis primeros pasos.

Con mi madre en la playa de la Malvarrosa

La polio me afectó extremidades superiores e inferiores, pero los brazos pronto llegué a recuperarlos.

Empecé a andar con 4 años con mis pesados aparatos de hierro que llegaban hasta la cintura. Ahí empecé a dar más faena a mis padres, porque todas las semanas había que ir a la ortopedia a arreglarlos. La frase “no puedo” no se hizo para mí, y sólo me convencía probando a hacer cosas que hacían los demás niños, mi hermana, mi primo, etc., cosas como hacer el pino (creo que aún me duele la cabeza de los porrazos que me daba), patinar con patines de 4 ruedas (hasta 3 o 4 intentos), y así todo…

Fui una niña feliz, recuerdo que quería correr y lo intentaba, me daba mucha rabia que me dijeran mis amigas del cole que iba de bulto, eso no lo entendía, pues me veía igual que ellas.

Tuve la suerte que, tanto en el colegio como fuera de él, estuve rodeada de amigos que me trataron bien.

En mi adolescencia tuve amores y desamores como cualquier niña de mi edad.

Campeonato de España de Powerlifting con Pili Arguisuelas y Ruth Aguilar

El deporte fue mi vida, primero como deportista de élite en natación, powerlifting y, después esgrima.

Mis padres querían que estudiara administrativo y así lo hice, pero yo no me veía en un despacho sentada, necesitaba más actividad y después de estar unos años en un despacho comencé a realizar mi sueño. Fui profesora de natación e hice varios cursos a los que me mandaba la empresa para especializarme en natación de bebés y adultos.

En 1994 empecé a trabajar en la piscina de la Consellería de Cultura, Educación y Deportes que gestionaba la Federación de Deportes Adaptados de la Comunitat Valenciana (FESA) como técnico en deporte adaptado. Fui muy feliz, hasta que allá por el 2010 empecé a encontrarme muy cansada, daba clases y al día siguiente no podía ni moverme, además empecé a perder la voz. En año y medio me rompí las dos piernas, me desplomaba sin tropezar. Me operaron de las cuerdas vocales. No sabía qué era lo que me pasaba, comenzaron a hacerme numerosas pruebas hasta que me diagnosticaron de síndrome postpolio.

El síndrome me atacó muy fuerte, pasé de andar con una órtesis a necesitar una muleta, luego dos y, finalmente, la silla de ruedas.

Al principio de este proceso me sentí hundida, sin embargo aprendí de nuevo a ser independiente, a manejarme con la silla, subiéndola y bajándola del coche, a mirar hacia adelante y vivir la vida. ¡Desde que voy con la silla, no hay quién me pare!.

Estoy casada, tengo tres hijos maravillosos, tres nueras, y mis tres princesitas, que son mis nietas Valentina, Aitana, Victoria y mi nieto Marc, el más pequeño.

Con mi esposo Vicente y mi hijo mayor Vicente
Con mi hijos Vicente y los gemelos Óscar y Rafa
Enseñando a nadar a mi nieta Aitana…
En mi handbike, con mi nuera Verónica y
las nietas Valentina y Victoria en el carril
bici de camino a Marines
…y a mi nieto Marc

Tuve el honor de participar en los Juegos Mundiales de Stoke Mandeville (Aylesbury, Reino Unido), donde tuve el privilegio de conocer al Padre del Deporte Paralímpico, el Dr. Sir Ludwig Guttmann. Acudí representando a España en los años 1977 (bronce en 100 m. Espalda y en relevos), año 1978 (bronce en 100 m. Espalda) y año 1979 (bronce en 100 m. Espalda y oro en relevos con el equipo nacional). Entre otros eventos, participé también a nivel internacional en el triangular de natación adaptada Alemania, España y Francia en Saint Etienne en el año 1977 y en Gandía en el año 1978 en el mismo triangular. Además de varias participaciones en Campeonatos Autonómicos, de España, etc., con numerosas recompensas.

Debo decir que no eran años fáciles para los nadadores con discapacidad, tuvimos que sortear numerosas dificultades para poder entrenar de forma normalizada e integrada en las piscinas de Valencia. Me siento orgullosa de ver como hoy en día estas dificultades se han ido superando.

En 1986 fui Fallera Mayor de mi Falla (El Pouet de Campanar). En 2006 y 2007 fui la primera mujer Presidenta de mi falla, además con discapacidad. Fue tremendamente emocionante para mi desfiler ante la «Mare de Déu dels Desamparats» en la Ofrenda de ese año, y como toda mi comisión fallera me arropó, son recuerdos que nunca olvidaré.

A pesar de la polio, el síndrome postpolio y demás adversidades, fui una niña feliz y siempre me he ido adaptando a las circunstancias que me ha tocado vivir, por mí y por mi familia, no todo en la vida es bonito y de color de rosas, tengas o no alguna discapacidad. 

¡Hay que mirar siempre hacia adelante!.

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